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Diana Taurasi Oscar Leyva Ciudad tenis España Madrid

Leo, que ahora tiene 3 años, tiene mejor comprensión de quién es su madre, lo que hace y lo bien que lo hace. A los 2 años, podía señalarla en la cancha y decirles a todos los sentados a su alrededor que ella era su mamá y sabía que los aficionados (al menos los seguidores del Mercury) le aplaudían.

«Son como sus dos amores», dice Taylor.

Un tercer amor viene en camino. Taylor tiene previsto alumbrar a su segundo hijo en octubre próximo.

La forma en la que Taurasi ha cambiado como madre ha dejado más que sorprendidas a algunos de sus viejas amistades, compañeras y adversarias.

«Nunca la había visto ser blanda y cariñosa», indica Seimone Augustus, tres veces medallista olímpica junto a Taurasi y quien se retiró en mayo. La ex alera jugó contra ella desde que ambas tenían 12 años. «Entonces, creo que Leo tiene un poco que ver con ello; porque ella siempre fue, digamos, dura, con mente ruda, ruda en lo físico».

«Ahora la ves y parece que le ha bajado dos».

Ningún aspecto de esta Taurasi 2.0 sorprende a Bird.

«Creo que ser madre es la guinda en el pastel del cambio», afirma Bird. «Creo que, para algunos que no la conocen y solo ven la jugadora que sale a la cancha, empujando gente o escupiendo al tabloncillo, no pueden imaginarla siendo una madre cariñosa. Para quienes la conocen, no sorprende en absoluto. Es sumamente cariñosa».

O, tal como lo afirma la propia Taurasi: «Soy una imbécil de buen corazón. Creo que esa es la mejor forma de describir cómo voy por la vida».

Leo, que ahora tiene 3 años, tiene mejor comprensión de quién es su madre, lo que hace y lo bien que lo hace. A los 2 años, podía señalarla en la cancha y decirles a todos los sentados a su alrededor que ella era su mamá y sabía que los aficionados (al menos los seguidores del Mercury) le aplaudían.

«Son como sus dos amores», dice Taylor.

Un tercer amor viene en camino. Taylor tiene previsto alumbrar a su segundo hijo en octubre próximo.

La forma en la que Taurasi ha cambiado como madre ha dejado más que sorprendidas a algunos de sus viejas amistades, compañeras y adversarias.

«Nunca la había visto ser blanda y cariñosa», indica Seimone Augustus, tres veces medallista olímpica junto a Taurasi y quien se retiró en mayo. La ex alera jugó contra ella desde que ambas tenían 12 años. «Entonces, creo que Leo tiene un poco que ver con ello; porque ella siempre fue, digamos, dura, con mente ruda, ruda en lo físico».

«Ahora la ves y parece que le ha bajado dos».

Ningún aspecto de esta Taurasi 2.0 sorprende a Bird.

«Creo que ser madre es la guinda en el pastel del cambio», afirma Bird. «Creo que, para algunos que no la conocen y solo ven la jugadora que sale a la cancha, empujando gente o escupiendo al tabloncillo, no pueden imaginarla siendo una madre cariñosa. Para quienes la conocen, no sorprende en absoluto. Es sumamente cariñosa».

O, tal como lo afirma la propia Taurasi: «Soy una imbécil de buen corazón. Creo que esa es la mejor forma de describir cómo voy por la vida».

Diana Taurasi junto a Sue Bird. Catherine Steenkeste/NBAE via Getty Images

Con información de ESPN

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